Mi recorrido es un diálogo entre creatividad, arte y astrología.
Soy compositora. Durante más de 15 años acompañé procesos creativos y me dediqué a la transmisión de la música, especialmente a través del formato de círculo vocal, integrando investigación sobre lo colectivo y lo creativo. También desarrollé música para teatro, performance, cuentos y cortos, y formé distintas bandas para interpretar mis composiciones.
Mi base está en la música, pero un quiebre en la forma tradicional de aprender me llevó a explorar otros lenguajes: creación colectiva, experiencias vivenciales y músicas del mundo, incluyendo prácticas ceremoniales y canto circular.
Me formé en lenguaje de señas, improvisación, entrenamiento rítmico y recursos compositivos, y llevé ese trabajo a Bella Vista, donde durante 12 años cofundé La Fonola, escuela de música y artes.
La llegada de la astrología abrió un nuevo marco de comprensión sobre la creatividad. A partir de ese cruce comencé a investigar las relaciones entre arte, lenguaje simbólico y procesos creativos.
De ahí surge Synchronario: un espacio donde integro arte, astrología y creatividad cíclica a través de sesiones, workshops, círculos de voz y experiencias. También desarrollo proyectos musicales orientados a experiencias colectivas y formo parte del dúo Son.kemya.
Universidad Católica Argentina
Formación con Santiago Vázquez
Escuela Mariano Quintas — Red Casa XI. Posgrados en sinastría, progresiones, revolución solar y entrenamiento perceptivo.
Synchronario me permitió aplicar lo integrado en la vida en general, y en particular me posibilitó terminar y publicar mi libro «Puente entre paradigmas».
Recorrí dos veces el Synchronario, donde pude poner luz a mis procesos, sombras y bloqueos creativos. Todas las propuestas de Vic te asisten a sacar lo mejor, a pulir ideas y a conectar con el deseo.
Lo hermoso fue poder adentrarme en los astros, los míos propios, de la mano de un ser humano que los baja a la tierra para dártelos a conocer, con una simpleza y una pasión necesarias. La escucha tuvo un lugar central y se armó un tejido construido entre dos: me pareció un tesoro.